La
esclavitud fue el primero de los sistemas de trabajo en emplearse en América. Pero tras el reconocimiento de los nativos como súbditos de la Corona y los escritos del fray
Bartolomé de las Casas que impulsaron las
Leyes de Burgos de 1512, la esclavitud de los aborígenes quedó
abolida, y se reemplazó por sistemas semiesclavistas
(la encomienda y el repartimiento). La necesidad de una mano de obra aún más barata que la nativa, impulsó la
importación de
esclavos del
África subsahariana. El comercio de esclavos se consolidó rápidamente y gracias a ello se constituyó el denominado sistema de
"comercio triangular", mediante el
cual, se importaban esclavos a América, los cuales eran